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El sillón odontológico y la importancia de los aspiradores dentales

La consulta de un odontólogo requiere de equipos específicos para realizar los tratamientos que necesite el paciente y para que éste se sienta cómodo durante el procedimiento. Nadie entraría en la consulta de un dentista si observara rastros de carencia de higiene o falta de instrumental durante la sesión, al igual que cualquier paciente huiría del sillón dental si el profesional hiciese gala de su falta de pericia durante la práctica clínica.

En este artículo vamos a desentrañar de forma sencilla cuáles son las piezas que configuran un sillón dental y la importancia del equipo o sistema de succión, conformado por los aspiradores dentales.

El sillón dental es ese lugar donde habitualmente el paciente se sienta con miedo hasta que adquiere confianza en el dentista. Este mobiliario básico de la clínica dental debe ser anatómico y ofrecer comodidad, no solo al paciente, sino también al profesional. Es decir, debe contar con varias posiciones para regularlo en función de la talla del paciente, además de ser ajustable en altura, lo que supone la inclusión de elementos electromecánicos. A veces nos encontramos solo con el sillón y en otras ocasiones conformando una unidad con las piezas de mano más habituales. Existen muchos modelos en el mercado, pero nos vamos a ceñir únicamente al sillón, que incluye entre sus partes el equipo de succión.

Los elementos fundamentales del sillón odontológico son los siguientes:

  • Cabezal y apoyabrazos. Adaptables a la altura del paciente y también a personas en silla de ruedas.
  • Pedal eléctrico. Sirve para que el dentista pueda controlar el instrumental mecánico cuando está adosado al sillón odontológico y son movimientos que hace con el pie.
  • Lámpara, que ilumina la cavidad oral y debe ser articulada para que el dentista la maneje con facilidad.
  • Escupidera o salivadera. Pequeño lavabo que sirve para que el paciente se enjuague cuando el profesional se lo pida y además integra un grifo de agua. Forma parte de los accesorios de evacuación oral.
  • Bandeja auxiliar. Su objetivo es que el ayudante pueda manejar el instrumental durante el procedimiento odontológico o durante una intervención.
  • Equipo de succión o aspiradores. Existen dos, uno quirúrgico y otro, más fino, para succionar la saliva acumulada, puesto que el paciente no puede tragar durante la sesión salvo que el dentista se lo permita.

Los procedimientos odontológicos como endodoncias o extracciones requieren drenar sangre, saliva y otros fluidos para que el paciente no se ahogue. Estos aspiradores están compuestos por una cánula o eyector desechable y una sonda de goma. Para su correcto funcionamiento siempre necesitan un motor de aspiración.

Tanto el aspirador quirúrgico como el aspirador dental exigen la utilización de una pastilla antiespumógena en el filtro, puesto que una medida de seguridad es evitar la formación de espuma en el sistema de aspiración.

La aspiración de la cavidad oral permite, entre otros aspectos, que el odontólogo cuente con una mayor amplitud de visión. Además, disminuye la contaminación oral, disminuye la cantidad de aclarados del paciente y elimina los líquidos perjudiciales en diversos tratamientos.

Por último, la esterilización y desinfección son dos aspectos clave en la práctica diaria de la clínica odontológica y con más motivo cuando hablamos de fluidos, como la sangre, que son susceptibles de transmitir enfermedades. Los aspiradores son material fungible, es decir, desechable, por lo que tras cada procedimiento debe cambiarse de cánula o eyector, además de la limpieza diaria del sistema de aspiración para evitar cualquier resto orgánico.



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